Mi niña-gata se aburre. Y se dedica a mordisquearme la muñeca.
Primero lo hace más o menos suavemente, después se anima y saca garras y clava fuerte los colmillos.
Yo también me aburro. A veces cuando me aburro coso, para llenar el tiempo lento de contenido. Y no doy puntada sin hilo. Ahora, hace un rato, estaba en ello, terminando un vestido para mi hermana. Pero con todo me he terminado aburriendo.
En ocasiones entro aquí y me inspiro, palabra a palabra algo va tomando forma. Hoy no quiero hablar de los sueños, ni de que ya se acaba otro día más sin verle. Porque eso tampoco es nuevo, es el pan nuestro de cada día.
Nunca había hablado por aquí, creo, de mi faceta de costurera. Fue el primer lugar en el que pensé acudir para poder salir de mi enfermedad. Era fácil, el taller de costura está al lado de mi casa. Y así, puntada a puntada han pasado ya tres o cuatro años, no recuerdo bien. Y me gusta mucho coser y confeccionar, pues centra mucho la mente. Y por ende, me ha proporcionado también un mínimo de vida social.
Nunca imaginé que yo haría ropa, pues es muy satisfactorio construir vestidos, faldas, lo que se tercie, vaya. Y como no tengo abuela puedo afirmar que no se me da mal.
La verdad es que llegué el primer día, a clase de patronaje como un auténtico pelele. Con la medicación de entonces tenía una gran rigidez en todo mi cuerpo, la ansiedad me devoraba y a veces se me caía hasta la baba. He pasado unos años muy malos hasta que he vuelto a ser. No sé ni como he podido llevar mi casa y cuidar a mi hijo. Pero bueno, lo importante es que he ido construyendo una vida. Es muy diferente a la que había imaginado de joven, pero hay ratos que incluso siento paz.
Ahora voy a retomar mis pinceles para hacer un proyecto muy bonito que tengo más o menos esbozado. Si fluye sé que me voy a sentir mucho mejor, porque me gusta coser, pero me gusta mucho más pintar. Y sobretodo escribir.
Antes de ello, voy a hacer unas acuarelas de horizontes con efecto nieve, que si me sale lo que quiero y quedan chulas, pueden ser felicitaciones de navidad.
Bueno, después de este ratico de desahogo, me vuelvo a mi faceta de madre.
Buenas noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario